Cómo prevenir los Celos Infantiles entre Hermanos

celos infantiles - psicólogo infantil en valencia

Desde Caín y Abel ni siquiera el poder divino ha sido capaz de mediar entre hermanos.

Y es que en la convivencia entre hermanos las discusiones están a la orden del día: platos rotos, gritos, portazos, retirarse la palabra e incluso guerras han ocurrido como consecuencias de éstas peleas.

Todos y todas hemos vivido éste tipo de situaciones en nuestras casas cuando éramos pequeños: No soportábamos que nuestra hermana pequeña tocara nuestros juguetes, que a nuestro hermano mayor le dejaran ir a más sitios o volver más tarde sólo porque era “el mayor”, el tener que heredar la ropa vieja o los libros del colegio…

A pesar de que dentro del hogar podemos encontrar riñas entre todos los miembros de una familia, las peleas entre hermanos pueden desestabilizar mucho el clima del hogar y dejar a los padres y madres sin respuesta ante situaciones en las que no pueden tomar partido por ninguno de los hijos.

Primeros indicios de Celos Infantiles entre hermanos

Centrándonos en la psicología, las primeras aproximaciones a las peleas familiares las realizó Freud hablando de sus famosos complejos de Edipo y Elektra, en los que el niño y la niña quieren suplantar a su padre y a su madre respectivamente.

Hoy por hoy, éstos modelos están muy desacreditados, pero lo que no se le puede negar a Freud es que sentó precedente.

El Modelo del Orden de Nacimiento

En la actualidad se trabaja con el modelo del orden de nacimiento, en el que se considera que  el orden de nacimiento resulta determinante en el desarrollo de la personalidad, ya que representa la primera relación a todos los niveles con una persona que ocupa el mismo puesto que uno mismo (en el sentido de que ambos vamos a ser hijos o hijas de la misma madre y el mismo padre).

Es típico de las relaciones entre hermanos tener celos de lo que los otros poseen o del afecto recibido, porque entenderemos que eso le otorga más poder y prestigio a la otra parte. pero también son normales las reacciones desinhibidas de amor, lealtad, hostilidad, odio y resentimiento.

¿Qué se puede hacer para prevenir los celos infantiles entre hermanos?

Podemos hablar de cuatro normas generales que no solo ayudan a prevenir estos celos, si no que, además, ayudan a construir una relación entre hermanos más positiva:

Más de un progenitor

Si se dispone de más de un progenitor para proporcionar atención, los celos serán más fáciles de superar al poder repartir mejor la atención entre los hermanos: mientras uno le cambia el pañal a la pequeña, el otro puede estar ayudando a la otra con sus deberes de manera que ninguna quede desatendida.

No obstante, siempre será mejor si los padres y madres se turnan en las tareas, ayudando unas veces el padre a la pequeña y otras veces será la madre la que la ayude.

En el caso de el padre y la madre no vivan bajo el mismo techo, lo más recomendable será que tengan una buena red de apoyo social a la que pedir ayuda: los abuelos y tios para que se queden con los niños una tarde, que la nueva pareja se haga cargo de recogerlos del cole.

Si se tiene buena relación con el otro progenitor, siempre será positivo contar con él o ella para que se haga cargo de los hijos si en determinada ocasión no se les puede atender.

Evitar las coincidencias

Evitar que el nacimiento de un hermano coincida con algún evento vital de la vida del otro, y así que no sienta que se le roba protagonismo. Éste tipo de eventos son difíciles de controlar porque engloban momentos que no dependen de los padres, tales como nacimientos, enfermedades, cumpleaños…

Si resulta que éstas coincidencias ya se han dado, lo que se debe hacer es incluir y hacer participar al hermano o hermana en la planificación y organización del cumpleaños (elegir sitios, regalos para el hermano), o en su cuidado si está enfermo.

Que los mayores participen

Hacer que el mayor participe en los cuidados del menor. De ésta forma hacemos que los mayores compartan actividades y atención de los padres y se consigue que relacionen estar con el hermano menor con compartir actividades con los padres. Y cuando ambos sean lo suficientemente mayores, sería aconsejable que los padres potencien el que se cuiden entre ellos.

Destacar el éxito individual

Los padres han de destacar los progresos individuales de cada niño por separado y procurar que no se eclipsen entre ellos. Cuando uno consigue un éxito que pasa desapercibido debido a otro logro del hermano o hermana, puede llevar fácilmente al enfado y a los celos hacia ese hermano (y hacia aquello que ha logrado), sobretodo si se percibe que aquello que uno mismo ha logrado es más difícil que lo que ha conseguido el otro.

Cada hijo va a ser distinto del otro y con puntos fuertes y débiles distintos, tanto que suelen ocupar roles distintos dentro de la familia: El estudioso, la deportista, el que ayuda, la graciosa, la que cuida, la habladora, la callada…

Ésta variedad de campos va a hacer que tengan éxitos y fracasos muy distintos entre sí, entonces el problema estará en poder identificarlos.

Con éstas normas será más fácil prevenir las discusiones y conflictos en casa, no obstante los problemas pueden venir de otros ámbitos diferentes. Si tal és el caso, lo mejor es consultar en persona con un profesional.

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